La ruta de abril estuvo protagonizada por un recorrido de 9 km. en uno de los destinos más demandados por los senderistas del Mercantil

El pasado sábado 11 de abril, la Sección de Senderismo del Mercantil repitió recorrido en uno de los destinos más alabados por los aficionados a este deporte, y que contó con gran éxito en la primera visita que se organizó desde el club.
En esta nueva edición de la conocida ruta, después de la realizada en el pasado mes de noviembre, se volvió a programar la salida desde las Instalaciones Deportivas atendiendo a la hora de entrada al monumento natural. A las 10:30 h., un total de 50 socios senderistas partieron en el bus, llegando a su destino a la hora prevista para realizar el camino de 1,5 km. hasta llegar al control de acceso.

Una vez en el control, les fueron facilitados los cascos obligatorios, así como comunicadas las normas de uso y comportamiento dentro de las pasarelas.
Ya en el interior, los participantes en esta segunda edición de la ruta pudieron disfrutar, como novedad respecto a la anterior, de unas vistas caracterizadas por el acusado caudal del río.


Donde la garganta se estrecha y la corriente tropieza con grandes rocas, se forman rápidos y también pequeñas cascadas que producen un continuo estruendo de fondo.
Los visitantes se mostraron especialmente sorprendidos por las enormes y verticales paredes que cerraban el desfiladero.


Los túneles del tren, que asomaban entre gigantescas lajas de roca como si fueran ventanas, el valle intermedio donde alguien con buena capacidad de observación descubre jabalíes en las praderas bajas, y finalmente el esperado punto álgido: el puente colgante, donde los que se saben con vértigo y aún así acudieron a la ruta, pusieron a prueba sus capacidades.
Una vez finalizada esta trepidante aventura, los senderistas llegaron a la zona de merenderos en la que tomaron un tentempié para, seguidamente, coger el bus de vuelta a las Instalaciones Deportivas del Mercantil sobre la hora prevista.







